PREGUNTAS FRECUENTES
-
Si sospecha que la policía le está buscando o que está en busca y captura, esto puede generarle mucha incertidumbre. En algunos casos, se trata de una orden de búsqueda nacional o internacional, por ejemplo, en el marco de una investigación penal.
Un abogado puede consultar en su nombre a la policía si existe alguna orden de búsqueda. Para ello, normalmente se necesita una autorización y una copia de su documento de identidad. De este modo, evitará sorpresas y sabrá cuál es su situación legal.
¿Quiere saber si figura en algún registro? Nuestros abogados pueden solicitar a la policía información sobre si figura en algún registro en los Países Bajos o a nivel internacional (o si la policía le está buscando).
-
La prisión preventiva es el período durante el cual un sospechoso permanece detenido antes de que el juez dicte una sentencia definitiva. Puede comenzar en la comisaría de policía y continuar posteriormente en un centro de detención. Se trata, por tanto, de una detención durante el proceso penal, no de una pena tras la condena.
Una persona solo puede permanecer en prisión preventiva si existen sospechas fundadas y si la ley lo justifica, por ejemplo, por riesgo de fuga o de reincidencia. En cada fase se debe volver a evaluar si la detención sigue siendo necesaria. Un abogado puede solicitar que se compruebe si la continuación de la prisión preventiva está justificada y si es posible suspenderla.
-
Como sospechoso, tienes derecho a guardar silencio. No estás obligado a responder a las preguntas de la policía y, en principio, el ejercicio de ese derecho no puede utilizarse en tu contra. El derecho a guardar silencio tiene por objeto evitar que te incrimines involuntariamente.
La conveniencia de prestar declaración depende del contenido del caso, las pruebas disponibles y el momento en que se le interrogue. En muchos casos, es aconsejable consultar primero con un abogado para poder tomar una decisión meditada.
-
La policía puede retirar el permiso de conducir en caso de infracciones graves de tráfico, como conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas y conducir a una velocidad excesiva. En el caso del alcohol, esto se aplica a partir de un límite elevado, y en el caso de los conductores noveles, a partir de un límite más bajo. El permiso de conducir también puede ser retirado inmediatamente en caso de infracción grave por exceso de velocidad.
Tras el cobro, el fiscal decide si se retiene o se devuelve el permiso de conducir. Esa decisión debe tomarse en un plazo de diez días, pero es posible aprovechar activamente ese periodo presentando una defensa a tiempo. En algunos casos, también se puede solicitar al tribunal que devuelva el permiso de conducir en espera del juicio penal. Un abogado puede evaluar qué medidas son adecuadas en su situación.
-
Si la policía o la FIOD confiscan bienes, solo pueden hacerlo si existe una razón legal para ello. La confiscación puede tener lugar, por ejemplo, para investigar el caso o para garantizar posteriormente una multa, una indemnización por daños y perjuicios o una incautación. Sin embargo, la confiscación no puede durar más tiempo del necesario.
Si ya no existe una razón válida para retener sus bienes, estos deben ser devueltos. Esto puede ser planteado ante el fiscal. Si ello no da resultado, se puede solicitar al tribunal que revise el embargo. Un abogado puede evaluar si el embargo es legítimo y qué pasos son necesarios para recuperar sus bienes.
-
Como sospechoso, tienes derecho a saber qué documentos se han incluido en tu causa penal, como actas, declaraciones y otras pruebas. Ese derecho surge desde el momento en que se te interroga como sospechoso.
En la práctica, el expediente se solicita al Ministerio Público a través de un abogado. El abogado puede evaluar qué documentos están disponibles y si el expediente está completo. De este modo, usted obtiene una visión general del caso y puede prepararse adecuadamente para el resto del procedimiento.
-
La duración de un proceso penal varía mucho según el caso. Los casos sencillos pueden resolverse en unos meses, mientras que los más complejos pueden prolongarse durante más tiempo, a veces un año o más. Esto depende, entre otras cosas, de la naturaleza del delito y del alcance de la investigación.
También influyen factores como la prisión preventiva, las solicitudes de investigación y la planificación del tribunal. Por lo general, un abogado puede ofrecer una estimación realista del tiempo que llevará el proceso basándose en el caso.
-
Los casos que se tramitan ante un juez de policía son juzgados por un solo juez y suelen ser casos penales más sencillos. El juez de policía suele dictar sentencia inmediatamente después de la vista y puede imponer penas de prisión de hasta un año. El juez de policía no puede imponer medidas más severas, como el internamiento en un centro psiquiátrico.
Una sala penal múltiple se ocupa de asuntos más complejos o graves y está compuesta por tres jueces. En estos casos, la sentencia suele dictarse en una fecha posterior. Tanto ante el juez de policía como ante la sala penal múltiple, es aconsejable contar con asistencia jurídica para que sus intereses estén bien representados.
-
En muchos casos, no es obligatorio que el sospechoso esté presente en la vista. Puedes autorizar a un abogado para que hable en tu nombre y defienda tus intereses durante la tramitación del caso.
Sin embargo, en ocasiones puede ser conveniente estar presente, por ejemplo, porque esto puede influir en la forma en que el juez evalúa el caso. En otros casos, el juez puede exigir la presencia. Por lo tanto, es importante discutir esto con su abogado de antemano.
-
Si no se presenta a la vista, el juez podrá, por lo general, seguir adelante con el caso. El caso se evaluará en cuanto al fondo sin que usted esté presente para dar explicaciones o responder preguntas.
En algunos casos, no comparecer puede tener consecuencias negativas, como perder la oportunidad de explicar tu situación personal. Además, en determinadas circunstancias, el juez puede ordenar que comparezcas. Por lo tanto, consulta siempre con tu abogado si es aconsejable no comparecer.
-
¿Puedo aplazar mi audiencia?
Si no puede asistir a la audiencia, pero desea hacerlo, puede solicitar un aplazamiento. Esto también se conoce como solicitud de suspensión de la audiencia. Dicha solicitud debe estar bien fundamentada, por ejemplo, con una razón válida por la que no es posible asistir en ese momento.El juez decide si se concede la prórroga y, para ello, evalúa si la solicitud es razonable y se ha presentado a tiempo. La concesión de una solicitud depende de las circunstancias del caso. Un abogado puede evaluar si la prórroga tiene posibilidades de prosperar y presentar la solicitud en tu nombre.
-
En un proceso penal, el juez puede imponer diferentes penas y medidas. Estas pueden variar desde una declaración de culpabilidad sin pena hasta una multa, trabajos comunitarios o pena de prisión. También se puede imponer una pena total o parcialmente condicional, con condiciones que la persona debe cumplir.
Además, en determinados casos, el juez puede imponer medidas como el internamiento en un centro psiquiátrico, el internamiento en un centro para delincuentes reincidentes (ISD) o la retirada del permiso de conducir. La pena o medida adecuada dependerá del tipo de delito, las circunstancias del caso y la situación personal del acusado.
-
La pena que se puede imponer varía según el caso. No solo influyen los hechos, sino también tus circunstancias personales y tus antecedentes penales, si los hay. Además, el fiscal y la defensa suelen tener opiniones diferentes sobre un mismo caso.
Existen directrices que sirven de orientación a los jueces a la hora de determinar las penas, pero no son vinculantes. Por lo tanto, no se pueden dar garantías sobre el resultado. Tras examinar el expediente, un abogado suele poder hacer una estimación realista de lo que cabe esperar.
-
Un registro de antecedentes penales es un registro de causas penales y condenas ante la Justicia. No todas las resoluciones se incluyen en él y el plazo de conservación varía según el tipo de causa y resolución.
Los antecedentes penales pueden tener consecuencias, por ejemplo, a la hora de obtener un certificado de buena conducta, un trabajo, viajar o solicitar permisos. Que esas consecuencias se produzcan y su gravedad dependen de la naturaleza del caso y de tus circunstancias personales.
-
Todo sospechoso tiene derecho a un juez imparcial e independiente. Si durante una vista se tiene la impresión de que un juez no es imparcial, el sospechoso o su abogado pueden solicitar que se sustituya a dicho juez. Esta solicitud se denomina recusación.
Una solicitud de recusación debe basarse en hechos o circunstancias concretos y es evaluada por otros jueces. La recusación es un recurso drástico y no se concede a la ligera. Un abogado puede evaluar si una solicitud de recusación es adecuada y tiene posibilidades de prosperar en una situación concreta.
-
En algunas situaciones, es posible obtener una indemnización por daños y perjuicios si un proceso penal concluye sin condena o sin que se imponga una pena o medida. Este puede ser el caso, por ejemplo, tras una absolución, un sobreseimiento o cuando la Fiscalía declara inadmisible el proceso.
La indemnización por daños y perjuicios puede referirse a una detención injustificada y a determinados gastos incurridos, como los gastos de asistencia jurídica. El hecho de que usted tenga derecho a ella depende del resultado del caso y de las circunstancias. Un abogado puede evaluar si una solicitud tiene posibilidades de prosperar y presentarla en su nombre.
-
En algunos casos, usted puede tener derecho a asistencia jurídica gratuita. Por ejemplo, si se encuentra en prisión preventiva. En ese caso, la asistencia jurídica se reembolsará en principio y usted no tendrá que pagar ninguna contribución directa. Dependiendo del resultado del caso y de su situación financiera, es posible que se le reclamen los gastos a posteriori.
Fuera del ámbito penitenciario, también es posible obtener asistencia jurídica gratuita si se dispone de ingresos bajos. Para ello, se tienen en cuenta los ingresos de años anteriores, con margen para ajustarlos si los ingresos han disminuido desde entonces. Un abogado puede evaluar si usted cumple los requisitos y ayudarle a solicitar la asistencia jurídica gratuita.
-
Siempre tienes derecho a elegir el abogado que te representará. Esto significa que puedes cambiar de abogado si no estás satisfecho, incluso si tu abogado actual te ha sido asignado a través del servicio de guardia o de la asistencia jurídica gratuita.
En principio, es posible cambiar de abogado o solicitar una segunda opinión en cualquier fase del proceso penal. Sin embargo, es importante hacerlo con cuidado, a fin de garantizar la continuidad de la defensa. Un nuevo abogado puede asesorarle al respecto.
Si desea cambiar de proveedor o desea una segunda opinión, no dude en ponerse en contacto con nosotros sin compromiso.

